Sarcopsida
Fórmula química: Fe<sup>2+</sup><sub>3</sub>☐(PO<sub>4</sub>)<sub>2</sub>
La sarcopsida es un mineral fosfato raro del grupo del olivino, que se encuentra en pegmatitas graníticas, formando agregados con una característica coloración rojo carne.
Propiedades
- Dureza Mohs
- 4
- Brillo
- Vítreo a resinoso
- Raya
- Gris claro a gris rojizo
- Densidad
- 3.68-3.73
- Exfoliación
- Buena según {010}
- Fractura
- Irregular
- Transparencia
- Translúcido a opaco
- Sistema cristalino
- Monoclínico
Características diagnósticas
## Reconocimiento La característica diagnóstica clave de la sarcopsida es su color único de rojo carne a marrón rojizo y su forma de ocurrencia masiva y compacta. También es característico su brillo resinoso y su asociación con otros fosfatos en pegmatitas, especialmente con la trifilita, en la que a menudo forma intercrecimientos o vetas. ## Diferenciación de minerales similares La sarcopsida a veces se confunde con otros fosfatos de color similar, como la trifilita o la heterosita. De la trifilita se distingue generalmente por un tono más rojo (la trifilita es más a menudo pardusca o verdosa) y un brillo ligeramente diferente. De la heterosita y la purpurita, que son productos de su oxidación, se diferencia por el color (son violetas o púrpuras) y la dureza. ## Formas cristalinas Los cristales bien formados de sarcopsida son extremadamente raros. Generalmente se presenta en forma de agregados y agrupaciones masivas, granulares o fibrosas. A menudo forma vetas o masas irregulares resultantes de procesos de reemplazo (metasomatismo) de la trifilita.
Entorno geológico
## Génesis La sarcopsida es un mineral de origen hidrotermal y metasomático, típico de las pegmatitas graníticas complejas. Se forma como producto de la alteración de fosfatos primarios, principalmente trifilita (LiFePO₄), en las últimas etapas de cristalización de la pegmatita. ## Asociaciones minerales Con mayor frecuencia coexiste con la trifilita, en la que forma intercrecimientos característicos. También la acompañan otros fosfatos, como la heterosita, la purpurita, la vivianita, la ludlamita, así como cuarzo, feldespatos y micas (minerales pegmatíticos característicos). ## Localidades Los yacimientos más importantes de sarcopsida en el mundo son las pegmatitas en el Bosque Bávaro en Alemania (por ejemplo, Hagendorf, Zwiesel, la localidad tipo). También se conoce de las pegmatitas en Deering y Palermo Mine en New Hampshire y de la mina Bull Moose en Dakota del Sur en EE. UU. También se han registrado ocurrencias en Finlandia, Suecia y Australia.
Rareza
Rara
Para coleccionistas
## Criterios de calidad Los coleccionistas valoran más los ejemplares en los que la sarcopsida forma agregados claros y ricos de un color rojo carne intenso. Son especialmente buscadas las muestras que muestran una clara asociación e intercrecimientos con la trifilita, lo que ilustra los procesos genéticos. Debido a la rareza de los cristales bien formados, incluso los agregados masivos de buen color y pureza se consideran valiosos. ## Yacimientos populares Los ejemplares clásicos y más valorados provienen de las localidades históricas del Bosque Bávaro en Alemania. Material de colección de alta calidad también fue proporcionado por las pegmatitas de New Hampshire en EE. UU., especialmente de la mina Palermo No. 1 Mine.
Cuidado y almacenamiento
## Limpieza Los ejemplares de sarcopsida deben limpiarse con mucho cuidado, utilizando un cepillo suave para eliminar el polvo. Si es necesario, se puede usar aire comprimido. Evite lavarlos con agua, y especialmente con detergentes, ya que el mineral es susceptible a la oxidación y a los cambios químicos. ## Qué evitar Debe evitarse absolutamente el contacto con ácidos y otros productos químicos. La sarcopsida es sensible a la humedad y a los procesos de oxidación, que pueden provocar cambios en su color y la formación de minerales secundarios en su superficie. No debe calentarse ni exponerse a la luz fuerte durante períodos prolongados. ## Almacenamiento Los ejemplares de sarcopsida para colección se almacenan mejor en un lugar seco, en cajas o estuches cerrados y acolchados, para protegerlos de la humedad, el polvo y los daños mecánicos. Es aconsejable aislarlo de otros minerales que podrían rayarlo.