Plumosita
Fórmula química: Pb²⁺₂Sb³⁺₂S²⁻₅
La plumosita es una variedad sulfosálica de boulangerita o jamesonita, que forma agregados característicos y delicados que recuerdan a plumas o plumón de ave.
Propiedades
- Dureza Mohs
- 2-3
- Color
- Grey
- Brillo
- metallic
- Raya
- Blackish-gray
- Densidad
- 5.6-6.2
- Exfoliación
- Good on {001}
- Fractura
- Uneven
- Transparencia
- Opaque
- Sistema cristalino
- Monoclinic
Características diagnósticas
## Identificación La característica diagnóstica más importante de la plumosita es su forma única: agregados de cristales delgados, entrelazados y flexibles que se asemejan a fieltro, algodón o plumas. El color gris plomo y el brillo metálico también son característicos. Es un mineral muy blando y relativamente pesado para su apariencia. ## Diferenciación de minerales similares La plumosita a veces se confunde con otras sulfosales que forman agregados aciculares, como la zinkenita o la estibina. Sin embargo, la estibina suele formar cristales más gruesos y rígidos, a menudo en agregados radiales, y tiene una exfoliación perfecta. La zinkenita forma agregados similares, pero es más dura (3-3.5) y ligeramente más ligera. La distinción final entre jamesonita y boulangerita en forma de plumosita requiere análisis químicos avanzados (EDS) o de rayos X (XRD). ## Formas cristalinas La plumosita se presenta exclusivamente en forma de agregados capilares, aciculares o filamentosos. Los cristales individuales están alargados a lo largo de un eje y pueden alcanzar varios centímetros de longitud, con un grosor comparable al de un cabello. Forman densas esteras entrelazadas y masas filamentosas.
Entorno geológico
## Génesis Como variedad de jamesonita y boulangerita, la plumosita se forma en condiciones hidrotermales de bajas y medias temperaturas. Se origina en vetas de mineral, donde cristaliza a partir de soluciones ricas en plomo, antimonio y azufre. ## Asociaciones minerales La plumosita a menudo se encuentra en asociación con otros sulfuros y sulfosales. Los minerales asociados típicos incluyen cuarzo, pirita, esfalerita, galena, estibina, calcopirita, arsenopirita y varios carbonatos, como siderita, dolomita o calcita. ## Localidades Los yacimientos significativos de los que provienen ejemplares de plumosita (jamesonita/boulangerita) se encuentran en la mina Trepča en Kosovo, en Baia Sprie y Herja en Rumanía, en Příbram en la República Checa, así como en minas en los alrededores de Oruro en Bolivia. También se han registrado apariciones en Cornualles (Reino Unido) y en algunas regiones de México.
Rareza
No muy común
Para coleccionistas
## Criterios de calidad Los ejemplares más valorados por los coleccionistas son aquellos con una alta densidad y pureza de los agregados filamentosos, sin daños mecánicos. Es importante la intensidad del brillo metálico y la disposición estética de los agregados "plumosos" sobre la matriz rocosa, especialmente en contraste con otros minerales, por ejemplo, con cuarzo blanco. Las esteras grandes e intactas alcanzan precios más altos. ## Yacimientos populares Los ejemplares procedentes de las localidades históricas de Rumanía (Herja, Baia Sprie) y del complejo minero de Trepča en Kosovo se consideran clásicos y los más deseados. Los ejemplares de estos lugares son a menudo modelos para esta variedad morfológica.
Cuidado y almacenamiento
## Limpieza Los ejemplares de plumosita son extremadamente delicados y frágiles. La limpieza mecánica es altamente desaconsejable, ya que puede destruir irreversiblemente los agregados filamentosos. Se debe evitar tocar los "pelos". Solo se permite soplar los ejemplares con aire comprimido a una distancia considerable para eliminar el polvo, con mucha precaución. ## Qué evitar Es absolutamente necesario evitar el contacto con agua y cualquier producto químico. El lavado puede provocar la oxidación y la destrucción de la delicada estructura. El mineral es sensible a golpes e impactos. No debe calentarse ni exponerse a ácidos. ## Almacenamiento Los ejemplares de plumosita se deben almacenar preferiblemente en cajas o vitrinas cerradas y acolchadas para protegerlos del polvo, la humedad y los daños mecánicos. Debido al contenido de plomo y antimonio, se deben lavar las manos después de cada contacto con el mineral.