Parahopeíta
Fórmula química: Zn<sup>2+</sup><sub>3</sub>(PO<sub>4</sub>)<sub>2</sub>·4H<sub>2</sub>O
La parahopeíta es un fosfato de zinc hidratado raro, que forma cristales incoloros a grises, con brillo vítreo, valorado por los coleccionistas.
Propiedades
- Dureza Mohs
- 3.5
- Brillo
- Vítreo
- Raya
- Blanca
- Densidad
- 3.31
- Exfoliación
- Perfecta en {010}
- Fractura
- Irregular
- Transparencia
- Transparente a translúcido
- Sistema cristalino
- Triclínico
Características diagnósticas
## Reconocimiento La parahopeíta se puede reconocer por sus característicos cristales, a menudo tabulares, con brillo vítreo, perfecta exfoliación en una dirección y su aparición en paragénesis con otros minerales de zinc. Es relativamente blanda y más pesada que la mayoría de los minerales no metálicos de apariencia similar. ## Diferenciación de similares Se puede confundir con la hopeíta, con la que es polimorfa. La distinción entre estos dos minerales sin análisis avanzados (por ejemplo, XRD) es prácticamente imposible. También se confunde a veces con la hemimorfita o la smithsonita, de las que difiere en dureza, densidad y forma de los cristales. A diferencia de la smithsonita, la parahopeíta no reacciona con el ácido clorhídrico. ## Formas de los cristales Los cristales de parahopeíta son generalmente tabulares, aplanados según el plano de exfoliación, o prismáticos cortos. A menudo forman agregados radiales, rosetas o grupos en forma de abanico. También se presentan en forma de masas granulares y masivas.
Entorno geológico
## Génesis La parahopeíta es un mineral fosfato secundario que se forma en las zonas de oxidación de los depósitos hidrotermales de minerales de zinc y plomo. Se origina por la reacción de soluciones ricas en fosfatos (procedentes, por ejemplo, de la descomposición de materia orgánica o de minerales primarios como el apatito) con menas de zinc, como la esfalerita. ## Asociaciones minerales Frecuentemente coexiste con otros minerales secundarios de zinc. Los minerales asociados típicos son hopeíta, tarbuttita, esfalerita, hemimorfita, smithsonita, scholzita, así como hidroxilapatito y pirita. ## Localidades El lugar de ocurrencia más importante y clásico de la parahopeíta es la mina Broken Hill en Kabwe, Zambia, de donde provienen los mejores ejemplares del mundo. También se han encontrado hallazgos significativos en Salmo, Columbia Británica (Canadá) y en la mina Reaphook Hill en Australia del Sur. También se encuentra en varios lugares de Alemania (por ejemplo, la mina Friedrich-Wilhelm en Sauerland) y EE. UU.
Rareza
Raro
Para coleccionistas
## Criterios de calidad Los ejemplares más valorados por los coleccionistas son aquellos con cristales bien formados, nítidos y brillantes, que sean transparentes e incoloros. Se aprecian mucho los grupos de cristales que forman rosetas o abanicos estéticos, especialmente cuando están incrustados en una matriz rocosa contrastante. Un tamaño grande de los cristales individuales (más de 1 cm) aumenta significativamente el valor del ejemplar. La ausencia de daños, especialmente en los bordes y caras de los cristales, es crucial. ## Yacimientos populares Los ejemplares de parahopeíta más buscados y clásicos provienen de la localidad tipo: la mina Broken Hill en Kabwe, Zambia. Los ejemplares de esta mina, a menudo en forma de grandes agregados radiales, son considerados el estándar mundial para este mineral.
Cuidado y almacenamiento
## Limpieza Los ejemplares de parahopeíta deben limpiarse con mucho cuidado, utilizando un cepillo suave para eliminar el polvo. Si es necesario, se puede usar agua destilada, pero se debe evitar la inmersión prolongada. El ejemplar debe secarse inmediata y completamente, preferiblemente con aire comprimido a baja presión. ## Qué evitar Se debe evitar el contacto con ácidos y otros productos químicos que puedan dañar el mineral. La parahopeíta es frágil y sensible a los golpes y arañazos. No debe calentarse ni exponerse a cambios bruscos de temperatura. No se recomienda la exposición prolongada a la luz solar intensa. ## Almacenamiento Los ejemplares deben guardarse en cajas o vitrinas individuales acolchadas para evitar el contacto con minerales más duros. Debido a su fragilidad y perfecta exfoliación, debe manipularse con la máxima precaución, minimizando el riesgo de caídas o golpes.