Nosean
Fórmula química: Na<sub>8</sub>(Si<sub>6</sub>Al<sub>6</sub>)O<sub>24</sub>(S<sup>6+</sup>O<sub>4</sub>)·H<sub>2</sub>O
Silicato del grupo de los feldespatoides, que forma con mayor frecuencia pequeños cristales hexagonales de color gris o azulado.
Propiedades
- Dureza Mohs
- 5.5-6
- Brillo
- Vítreo a graso
- Raya
- Blanca
- Densidad
- 2.22-2.40
- Exfoliación
- Indistinta en {110}
- Fractura
- Irregular a concoidea
- Transparencia
- Transparente a translúcido
- Sistema cristalino
- Cúbico
Características diagnósticas
## Reconocimiento La noseana se reconoce con mayor frecuencia por su aparición en un entorno geológico específico: rocas volcánicas alcalinas, como las fonolitas. En forma de granos, es difícil de identificar sin estudios especializados. Una característica distintiva es su reacción con el ácido clorhídrico, en el que se gelatiniza. Bajo luz ultravioleta, puede mostrar fluorescencia rojo-anaranjada o rosada. ## Diferenciación de minerales similares La noseana es muy difícil de distinguir de otros minerales del grupo de la sodalita (sodalita, haüyana, lazurita) basándose en características visuales. La haüyana suele ser de un azul más intenso. La sodalita también puede ser azul, pero tiene una composición química ligeramente diferente. Una diferenciación precisa requiere métodos analíticos avanzados, como el análisis químico (EDS) o la difracción de rayos X (XRD). ## Formas de los cristales Los cristales de noseana, aunque raros, tienen un hábito regular. Con mayor frecuencia son dodecaedros rómbicos, a veces cubos, a menudo con caras modificadas y redondeadas. Generalmente se presenta como granos dispersos y redondeados en la roca.
Entorno geológico
## Génesis La noseana es un mineral magmático, que cristaliza a partir de lava y magma ricos en sodio y otros elementos alcalinos, y al mismo tiempo pobres en sílice. Se forma en las últimas etapas de cristalización en rocas volcánicas y subvolcánicas, como fonolitas y nefelinitas. ## Asociaciones minerales Este mineral a menudo coexiste con otros feldespatoides, como leucita, nefelina, sodalita y haüyana. También lo acompañan sanidina, egirina, eudialita y varios minerales de los grupos de los anfíboles y piroxenos. ## Localidades Las localidades más importantes y clásicas de noseana se encuentran en el complejo volcánico de Eifel en Alemania (especialmente en la región del lago Laacher See). También se encuentra en el macizo de Mont-Dore y Cantal en Francia, en el volcán Vesubio en Italia, en las Islas Canarias (España), en el complejo de Ilimaussaq en Groenlandia, y también en Colorado y Arkansas en EE. UU.
Rareza
No muy común
Para coleccionistas
## Criterios de calidad Los ejemplares más valorados por los coleccionistas son aquellos con cristales bien formados y de aristas definidas, de un color azulado intenso, incrustados en una matriz rocosa contrastante. Debido a la rareza de los cristales grandes, incluso los ejemplares pequeños pero bien formados son deseables. La presencia de minerales raros asociados aumenta su atractivo. ## Yacimientos populares Los ejemplares considerados los mejores del mundo provienen de las canteras de la región volcánica de Eifel en Alemania, especialmente de los alrededores de Mendig y Maria Laach. Estas son localidades clásicas de donde provienen los ejemplares de referencia para este mineral.
Cuidado y almacenamiento
## Limpieza Los ejemplares de noseana deben limpiarse con mucho cuidado, utilizando un cepillo suave para eliminar el polvo. En caso de suciedad más persistente, se puede usar un paño húmedo, pero se debe evitar el contacto prolongado con el agua. No se recomienda el uso de limpiadores ultrasónicos ni de vapor. ## Qué evitar La noseana es sensible a la acción de los ácidos, que provocan su descomposición con liberación de sulfuro de hidrógeno (olor a huevos podridos) y la formación de gel de sílice. Debe protegerse del contacto con productos químicos domésticos y de laboratorio. Evitar cambios bruscos de temperatura y golpes fuertes. ## Almacenamiento Los ejemplares deben almacenarse en un lugar seco, lejos de la luz solar directa, aunque esta no provoca su decoloración. Es mejor guardarlos en cajas individuales o sobre bases para evitar que se rayen con minerales más duros.