Eglestonita
Fórmula química: Hg<sup>1+</sup><sub>6</sub>OCl<sub>3</sub>(OH)
La eglestonita es un raro hidroxicloruro de óxido de mercurio(I), que forma cristales regulares con brillo adamantino que se oscurecen bajo la luz.
Propiedades
- Dureza Mohs
- 2.5
- Brillo
- Adamantino
- Raya
- Amarillo claro
- Densidad
- 8.33
- Exfoliación
- Ausente
- Fractura
- Concoidea
- Transparencia
- Transparente a translúcido
- Sistema cristalino
- Cúbico
Características diagnósticas
## Reconocimiento La característica diagnóstica clave de la eglestonita es su cambio de color característico y rápido de amarillo a negro bajo la luz. Otras características útiles para la identificación incluyen su muy alta densidad, brillo adamantino y la forma cristalina regular e isométrica (más comúnmente dodecaedros rómbicos). ## Diferenciación de similares La eglestonita puede confundirse con otros minerales de mercurio secundarios raros de color amarillo, como la terlinguaíta. Sin embargo, ninguno de ellos muestra un cambio de color tan rápido y dramático bajo la luz. La alta densidad y la forma de los cristales también ayudan a diferenciarla de otros minerales amarillos, por ejemplo, el azufre (mucho más ligero) o el oropimente (hábito cristalino diferente, menor densidad). ## Formas de los cristales La eglestonita cristaliza en el sistema cúbico, formando cristales isométricos bien desarrollados. Las formas dominantes son el dodecaedro rómbico {110} y el octaedro {111}, a menudo presentes en combinación. Los cristales suelen ser pequeños, rara vez superando los 2 mm.
Entorno geológico
## Génesis La eglestonita es un mineral secundario, que se forma en las zonas de oxidación de los depósitos de mercurio. Se origina por la meteorización y alteración de los minerales primarios de mercurio, como el cinabrio, en presencia de soluciones ricas en cloruros, a menudo en condiciones desérticas o áridas. ## Asociaciones minerales Este mineral a menudo coexiste con otros minerales secundarios de mercurio. Las asociaciones más comunes incluyen: mercurio nativo, calomelano (Hg₂Cl₂), cinabrio (HgS), terlinguaíta (Hg₂OCl), montroydita (HgO), así como calcita (CaCO₃) y yeso (CaSO₄·2H₂O). ## Localizaciones El lugar de ocurrencia más importante y clásico de la eglestonita, de donde provienen los mejores ejemplares del mundo, es la región de Terlingua en el condado de Brewster, Texas, EE. UU. También se han registrado hallazgos significativos en las minas de mercurio del condado de San Bernardino en California (EE. UU.) y en Landsberg en Baviera (Alemania).
Rareza
Muy raro
Para coleccionistas
## Criterios de calidad Los ejemplares más valorados por los coleccionistas son aquellos con cristales bien formados y nítidos de un intenso color amarillo canario, lo que indica la ausencia de exposición a la luz. Se valoran mucho los grupos de cristales ricos sobre una matriz contrastante, especialmente en asociación con otros minerales raros de mercurio, como la terlinguaíta. El tamaño de los cristales es un factor clave: los ejemplares con cristales que superan 1 mm ya se consideran significativos. ## Yacimientos populares Sin duda, el yacimiento más deseado y clásico para la eglestonita es el distrito de Terlingua en Texas. Los ejemplares de esta localidad, especialmente los que provienen de colecciones antiguas e históricas, alcanzan los precios más altos y se consideran el estándar para esta especie.
Cuidado y almacenamiento
## Limpieza No se recomienda limpiar la eglestonita debido a su toxicidad y sensibilidad. En caso de absoluta necesidad, se puede usar aire comprimido para eliminar partículas de polvo sueltas. Se debe evitar el contacto con agua y cualquier producto químico. ## Qué evitar La eglestonita es extremadamente sensible a la luz, lo que provoca su oscurecimiento y descomposición irreversible. Es imperativo evitar la exposición a la luz solar y a la iluminación artificial intensa. El mineral también es muy tóxico debido a su alto contenido de mercurio; se debe evitar la inhalación de polvo y el contacto directo con la piel. No calentar. ## Almacenamiento Los ejemplares de eglestonita deben almacenarse en completa oscuridad, en un recipiente herméticamente cerrado y etiquetado, para evitar la exposición a la luz y el contacto accidental. Mantener fuera del alcance de niños, animales y alimentos. Se recomienda almacenarlos en cajas sistemáticas dedicadas, lejos de otros minerales que podrían contaminarse con mercurio.