Antofilita
Fórmula química: ☐Mg<sub>2</sub>Mg<sub>5</sub>Si<sub>8</sub>O<sub>22</sub>(OH)<sub>2</sub>
La antofilita es un mineral del grupo de los anfíboles, que forma agregados característicos, fibrosos o laminares, con colores que van del gris al marrón verdoso.
Propiedades
- Dureza Mohs
- 5.5-6
- Brillo
- Vítreo, Nacarado
- Raya
- Blanca, Gris
- Densidad
- 2.9-3.2
- Exfoliación
- Perfecta en {210}
- Fractura
- Irregular
- Transparencia
- Translúcido a Opaco
- Sistema cristalino
- Ortorrómbico
Características diagnósticas
## Identificación La antofilita se reconoce por su hábito fibroso o laminar, su característica exfoliación anfíbolica (dos direcciones en un ángulo de ~120°) y su color, generalmente en tonos de marrón y verde. El brillo vítreo a sedoso es también una característica auxiliar. ## Distinción de minerales similares La antofilita a menudo se confunde con otros anfíboles, como la cummingtonita o la tremolita. De la cummingtonita, con la que forma una serie, la distinción sin análisis avanzados (por ejemplo, de rayos X) es a menudo imposible. De la tremolita se diferencia generalmente por su color más oscuro, parduzco (la tremolita suele ser blanca o verde claro). De las serpentinas asbestiformes (crisotilo) se distingue por su mayor dureza y fragilidad de las fibras. ## Formas de los cristales Los cristales de antofilita son raros, prismáticos y columnares. Generalmente forma agregados fibrosos, laminares, radiados o granulares. Las fibras pueden ser flexibles, pero no elásticas.
Entorno geológico
## Génesis La antofilita es un producto del metamorfismo regional y de contacto de rocas ultrabásicas (por ejemplo, peridotitas, dunitas) y de rocas sedimentarias contaminadas con magnesio, como dolomitas o margas. Se forma en condiciones de temperaturas y presiones medias a altas. Es un componente típico de algunos anfibolitas, serpentinitas y esquistos de talco. ## Asociaciones minerales Este mineral a menudo coexiste con talco, cordierita, flogopita, olivino, cummingtonita, tremolita, sillimanita, cianita y granates (principalmente piropo). ## Localidades Importantes yacimientos y ocurrencias de antofilita son conocidos en muchos lugares del mundo. Entre los más importantes se encuentran: Kongsberg y Snarum en Noruega; las regiones de Telemark (Noruega) y Dalarna (Suecia); numerosas localidades en Finlandia (por ejemplo, Paakkila); Groenlandia (área de Nuuk); los estados de Georgia, Carolina del Norte, Montana y Massachusetts en EE. UU. También se encuentra en Sudáfrica, de donde procedía la variedad comercial de asbesto, la amosita.
Rareza
No muy común
Para coleccionistas
## Criterios de calidad Los ejemplares más valorados por los coleccionistas son aquellos con cristales grandes y bien formados, lo cual es una rareza. También son atractivos los agregados con hábito radiado ("soles de antofilita") o los ejemplares con un color marrón clavel intenso. La asociación con otros minerales, por ejemplo, con granates rojos, que crea un contraste estético, también es importante. ## Yacimientos populares Los ejemplares clásicos y apreciados provienen de localidades históricas en Noruega (Kongsberg, Snarum) y de Hermannov en la República Checa. Los ejemplares de EE. UU., especialmente de Carolina del Norte (Balsam Gap), también son buscados. Grandes agregados radiados se encontraron en el estado de Nuevo Hampshire.
Cuidado y almacenamiento
## Limpieza Los ejemplares de antofilita deben limpiarse con mucho cuidado, preferiblemente en seco utilizando un cepillo suave o aire comprimido. En caso de suciedad más persistente, se puede usar un paño húmedo, evitando mojar el ejemplar, especialmente si tiene forma fibrosa. Se deben evitar los limpiadores ultrasónicos, que pueden dañar los delicados agregados. ## Qué evitar Es absolutamente necesario evitar la inhalación de polvo de ejemplares fibrosos (asbestiformes), ya que es cancerígeno. El mineral es sensible a la acción de ácidos fuertes. No debe calentarse ni exponerse a cambios bruscos de temperatura. ## Almacenamiento Los ejemplares fibrosos deben almacenarse en recipientes o vitrinas cerrados y herméticos para evitar la dispersión de las fibras. Los ejemplares cristalinos o masivos son menos problemáticos, pero aun así conviene protegerlos del polvo y de los daños mecánicos.