Turquesa
Fórmula química: Cu<sup>2+</sup>Al<sub>6</sub>(PO<sub>4</sub>)<sub>4</sub>(OH)<sub>8</sub>·4H<sub>2</sub>O
La turquesa es un fosfato hidratado de cobre y aluminio, valorado por su característico e intenso color azul-verdoso, que a menudo se presenta en forma de agregados reniformes o vetas.
Propiedades
- Dureza Mohs
- 5-6
- Brillo
- Woskowy do matowego
- Raya
- Pale greenish blue to white
- Densidad
- 2.6
- Exfoliación
- on {001}, good on {010}
- Fractura
- Muszlowy do nierównego
- Transparencia
- Transparent,Translucent,Opaque
- Sistema cristalino
- Triclinic
Características diagnósticas
## Reconocimiento La turquesa es reconocible principalmente por su característico color azul-verdoso. Generalmente se presenta en agregados compactos, reniformes, botrioidales o como vetas. Su brillo es ceroso a mate. La raya de la turquesa es de color azul verdoso pálido a blanco. A menudo presenta vetas o manchas oscuras, formando la llamada matriz. ## Diferenciación de minerales similares La turquesa a menudo se confunde con la crisocola, la variscita, la lazulita o la howlita teñida. La crisocola es generalmente más blanda y tiene un brillo más vítreo. La variscita tiene una dureza y un color similares, pero a menudo es más verde y tiene una composición química diferente. La lazulita es generalmente de un azul más violáceo. La howlita teñida se puede distinguir por su menor dureza y, a menudo, por un color más uniforme y antinatural. La prueba de la raya puede ayudar a distinguirlas, ya que la turquesa deja una raya clara de color azul verdoso. ## Formas cristalinas La turquesa rara vez forma cristales macroscópicos. Se presenta con mayor frecuencia en forma de agregados criptocristalinos, como reniformes, botrioidales, esféricos, incrustaciones, recubrimientos o vetas. A veces forma pequeños cristales tabulares o prismáticos en drusas o fisuras, pero son muy raros y generalmente solo visibles bajo el microscopio.
Entorno geológico
## Génesis La turquesa es un mineral secundario, que se forma en las zonas de alteración de rocas ricas en aluminio, cobre y fósforo. Se forma como resultado de procesos hidrotermales, donde las soluciones acuosas se filtran a través de las rocas, precipitando el mineral en fisuras y cavidades. Se encuentra con mayor frecuencia en regiones áridas y desérticas, donde los procesos de meteorización son intensos. Generalmente se forma en rocas volcánicas y sedimentarias, como pórfidos, areniscas y esquistos. ## Asociaciones minerales La turquesa a menudo coexiste con otros minerales secundarios, como caolinita, limonita, cuarzo, calcedonia, crisocola, malaquita y azurita. La presencia de estos minerales puede influir en el color y la apariencia de la turquesa, creando patrones e inclusiones interesantes. ## Localidades Los depósitos más importantes de turquesa se encuentran en Irán (la histórica Persia, especialmente la mina de Nishapur), Estados Unidos (Arizona, Nevada, Nuevo México, Colorado), Egipto (Sinaí), China (Hubei), México, Afganistán, Australia y Chile. La turquesa iraní de Nishapur es históricamente valorada por su color intenso y puro.
Rareza
Común
Para coleccionistas
## Criterios de calidad Los ejemplares de turquesa más valorados se caracterizan por un color azul cielo intenso y uniforme, sin tonos verdosos. También es importante la pureza de la piedra: ausencia de grietas, inclusiones de otros minerales (a menos que formen una matriz atractiva) y una textura uniforme. Los trozos grandes y bien formados o los ejemplares con una matriz natural hermosa son especialmente buscados. Los ejemplares con alta dureza y baja porosidad son más duraderos y menos propensos a cambios de color. ## Yacimientos populares Los ejemplares de turquesa más valorados provienen de las históricas minas de Nishapur en Irán, famosas por su turquesa de un azul profundo y puro. En Estados Unidos, la turquesa de Arizona (por ejemplo, las minas Sleeping Beauty, Kingman) y Nevada (por ejemplo, las minas Lander Blue, Lone Mountain) también es muy apreciada, a menudo debido a sus patrones de matriz únicos.
Cuidado y almacenamiento
## Limpieza La turquesa es un mineral poroso y relativamente blando, por lo que requiere una limpieza delicada. Lo mejor es usar un paño suave y agua tibia. Se puede usar una solución suave de jabón y luego enjuagar bien con agua limpia. Se deben evitar los chorros fuertes de agua y los cepillos, que pueden rayar la superficie. ## Qué evitar La turquesa es sensible a muchos factores. Se debe evitar el contacto con productos químicos, como perfumes, cosméticos, detergentes, ácidos y bases, que pueden alterar permanentemente su color. También es sensible a las altas temperaturas y a los cambios bruscos de temperatura, que pueden causar grietas. La exposición prolongada a la luz solar directa puede provocar la decoloración. Debido a su porosidad, la turquesa puede absorber el sudor y los aceites de la piel, lo que también puede afectar su color, por lo que se recomienda quitarse las joyas de turquesa antes de bañarse, realizar tareas domésticas o hacer ejercicio físico intenso. ## Almacenamiento La turquesa se debe almacenar por separado de otros minerales más duros para evitar arañazos. Lo ideal es envolverla en un paño suave o guardarla en un compartimento separado en un joyero. Se deben evitar los lugares con mucha humedad o sequedad, así como las temperaturas extremas.