Amakinita
Fórmula química: Fe<sup>2+</sup>(OH)<sub>2</sub>
La amakinita es un raro hidróxido de hierro(II) del grupo de la brucita, caracterizado por su inestabilidad y rápido oscurecimiento al aire.
Propiedades
- Dureza Mohs
- 3.5-4
- Brillo
- Nacarado
- Raya
- Verde pálido
- Densidad
- 3.01
- Exfoliación
- Perfecta en {0001}
- Transparencia
- Translúcido
- Sistema cristalino
- Trigonal
Características diagnósticas
## Reconocimiento La característica diagnóstica clave de la amakinita es su rápido cambio de color de verde pálido a marrón oscuro o negro después de la exposición al aire. Otras características útiles son su baja dureza, excelente exfoliación, brillo nacarado en sus superficies y ocurrencia en un ambiente geológico específico (kimberlitas). ## Distinción de minerales similares La amakinita puede confundirse con su análogo de magnesio, la brucita, que tiene propiedades físicas muy similares pero es estable y no se oscurece al aire. También puede parecerse a algunos minerales del grupo de las serpentinas o cloritas, que, sin embargo, son más duros y, sobre todo, químicamente estables. La distinción final a menudo requiere un análisis químico que confirme la dominancia del hierro. ## Formas de los cristales La amakinita se presenta con mayor frecuencia en forma de agregados de grano fino, escamosos o laminares. Los cristales tabulares hexagonales bien formados son extremadamente raros y se encuentran en tamaños microscópicos.
Entorno geológico
## Génesis La amakinita se forma en condiciones altamente reductoras, con baja presión parcial de oxígeno. Es un mineral secundario, que se forma como resultado de la alteración hidrotermal de minerales ricos en hierro, principalmente olivino. Se encuentra con mayor frecuencia en chimeneas de kimberlita. ## Asociaciones minerales Este mineral coexiste con minerales típicos del ambiente kimberlítico y condiciones reductoras. Estos incluyen, entre otros, magnetita, cohenita, moissanita, hierro nativo, así como minerales del grupo de las serpentinas y olivino. ## Localidades El lugar de ocurrencia más importante y clásico de la amakinita son las chimeneas de kimberlita en la República de Sajá (Yakutia) en Rusia, en particular la chimenea Udachnaya. Su presencia también se ha confirmado en algunos meteoritos, lo que indica su formación en condiciones extraterrestres.
Rareza
Muy raro
Para coleccionistas
## Criterios de calidad En el caso de un mineral tan raro e inestable, el principal criterio de valor es el hecho mismo de poseer un ejemplar documentado. Las muestras más valoradas son aquellas que fueron aseguradas inmediatamente después de su extracción y que presentan el menor grado de oxidación posible, conservando el color verde pálido original. También es importante el tamaño de los agregados de amakinita y su asociación con otros minerales raros. ## Yacimientos populares La única fuente de ejemplares de amakinita para coleccionistas son los depósitos rusos de kimberlita en Yakutia. Los ejemplares de la localidad tipo (chimenea Udachnaya) son los más deseados por los coleccionistas especializados en minerales raros y sistemáticos.
Cuidado y almacenamiento
## Limpieza La limpieza de la amakinita es altamente desaconsejable. Debido a su extrema reactividad y blandura, cualquier intento de limpieza húmeda o mecánica conduce a su daño o destrucción. Si es necesario, se puede usar un chorro suave de aire comprimido para eliminar partículas de polvo sueltas. ## Qué evitar Es absolutamente necesario evitar el contacto del mineral con el aire y la humedad. El oxígeno atmosférico provoca su rápida e irreversible oxidación. También le afectan negativamente todos los productos químicos, especialmente los ácidos. Los ejemplares no deben calentarse ni exponerse a la luz solar. ## Almacenamiento La amakinita requiere condiciones de almacenamiento especializadas. El mejor método es colocar el ejemplar en un recipiente hermético lleno de gas inerte (por ejemplo, argón). Alternativamente, se puede almacenar en un recipiente con un absorbente de humedad y oxígeno. Algunos ejemplares se almacenan sumergidos en aceite de parafina, lo que limita el acceso al aire.